Sentencia Casatoria 9109-2016-LIMA: “No basta la voluntad o intención del contribuyente para que se configure el Principio de Causalidad en las deducciones de gastos”

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Alan Emilio en Tacma 2017

Resulta relevante considerar el alcance de la Sentencia Casatoria N° 9109-2016-LIMA emitida por la Tercera Sala Transitoria de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia de la República, de fecha 26 de septiembre del 2016 y publicada en el Diario Oficial El Peruano, sección Sentencias en Casación, de fecha 30 de mayo del 2017.

El contribuyente había interpuesto recurso de casación contra la Sentencia emitida por la Corte Superior de Justicia de Lima, que CONFIRMA la sentencia emitida en noviembre del 2014 el Juzgado Especializado que declaraba infundada la demanda.

Estos fueron los reparos discutidos y evaluados por la Corte Superior (Sentencia de Vista):

I. De la deducción del gasto generado por el contrato con entidad no domiciliada:

La empresa apelante sostenía principalmente que los gastos derivados del contrato de mandato sin representación suscrito con Q.C. Holding L. originaron el aumento de sus ingresos al haber logrado conseguir nuevos clientes en el extranjero, lo cual era uno de los fines del referido contrato. Al respecto, de la revisión del expediente administrativo, se tiene que la empresa demandante ha adjuntado dentro del procedimiento de fiscalización documentos relacionados a sus operaciones comerciales con clientes que consiguió como consecuencia del prenotado contrato de mandato sin representación; sin embargo, los documentos no acreditan ser originados con ocasión del indicado contrato . En lo referente a la asesoría prestada por IB y GT, es de acotar que de los documentos no se advierte relación entre los mencionados asesores y la elaboración de los anotados documentos, ya que en los mismos no figuran las firmas de éstos, menos algún otro elemento que los vincule con la preparación de dichos documentos. Estando a lo expuesto, se desprende que la demandante no ha logrado demostrar la relación de causalidad entre el contrato de mandato sin representación suscrito con Q. C. Holding L. y los ingresos ascendentes a S/ 51’962,000.00 soles, obtenidos en el ejercicio 1999, máxime si según el primer párrafo del artículo 37 del TUO de la Ley del Impuesto a la Renta, es necesario evidenciar esta causalidad, no bastando la intención o voluntad del contribuyente, pues de lo contrario se permitiría la deducción de rentas gravadas generadas por razones distintas a las que provocaron la apuntada deducción.

II. De la provisión de cobranza dudosa.

En cuanto a la provisión de cobranza dudosa, la empresa demandante alega que en la cuenta N° 684100 de los meses noviembre y diciembre de 1999 del Libro Mayor se ha registrado la provisión ascendente a S/ 2’594,774.39 soles, y que dicha cuenta no ha sido ajustada por las diferencias de cambio, ya que sólo la cuenta N° 19 denominada “provisión para cuenta de cobranza dudosa” del Libro Mayor, dada su naturaleza, es la que es ajustada por dichas diferencias. A pesar que el numeral 2 del inciso f) del artículo 21 del Reglamento de la Ley de Impuesto a la Renta exige que la provisión de la cobranza dudosa se realice en el Libro de Inventarios y Balances en forma discriminada o individual, a falta de este libro, el Libro Mayor también permite verificar la mencionada provisión al registrarse en éste, además del pasivo y el patrimonio, los activos de la empresa. En el presente caso, de la revisión del Libro Mayor de la ahora demandante, aparece que las provisiones de cobranza dudosa por “Facturas por cobrar país – dudosa” y “Letras por cobrar país – dudosa” y los ajustes por diferencias de cambio del mes de noviembre de 1999− S/ 3’ 349, 674.81 soles y S/ 4’ 710, 225.49 soles , respectivamente – y de diciembre del mismo año − S/ 3’ 453, 881.32 soles y S/ 4’ 821, 656.94 soles , respectivamente –, ascienden a S/ 16’ 335, 438.56 soles, monto que no coincide con la provisión del S/ 2’594,774.39 soles, así como tampoco permite diferenciar qué deudas son las que corresponden a la provisión materia de este reparo, menos si conforme ha señalado la demandante en el escrito de apelación en vía administrativa, los ajustes por diferencias de cambio anotadas en estos periodos del año 1999 corresponden a ejercicios anteriores, no siendo correcto lo alegado por la empresa apelante acerca de que las cuentas Ns° 12 ó 19 del Libro Mayor son las únicas en las que se pueden registrar las diferencias de cambio.

Al interponer el recurso de casación, el contribuyente sostuvo como infracciones normativas que la Corte Superior había llevado a cabo una aplicación indebida de los artículos 21 inciso f) del Reglamento de la Ley del Impuesto a la Renta, y artículo 37 inciso i) de la Ley del Impuesto a la Renta, además de una interpretación errónea del artículo 37 de la Ley del Impuesto a la Renta en torno al “principio de causalidad”.

Resaltó el contribuyente que no es posible documentar o mantener un registro exhaustivo y completo de los servicios prestados, dado que los servicios son de naturakeza intangibles y (a su criterio) no necesariamente cuentan con un soporte documentario o físico (lo cual en este foro rechazamos).

La Corte Suprema advierte que en el primer caso (provisión de cobranza dudosa) no se ha producido afectación alguna por cuanto se expresa en la Sentencia de la Corte Superior de Justicia que se ha dado una debida motivación y se han expresado las razones de hecho y de derecho que justifican la decisión de la Sala Superior, señalando que no es correcta la alegación de la empresa apelante acerca de las cuentas contables 12 y 19 de su Libro Mayor, respecto a que estas fueran las únicas en las que se pueden registrar diferencias de cambio, y mas bien lo que pretende la empresa recurrente es cuestionar los razonamientos a los que ha arribado el Colegiado Superior, lo cual no se subsume a la causal invocada por lo que el recurso resulta IMPROCEDENTE en este extremo.

Y respecto a las causales casatorias invocadas en torno a la interpretación errónea del principio de causalidad, la Corte Suprema advierte que la empresa recurrente expone de manera genérica y confusa la norma, limitándose a exponer fundamentos de hecho que no superan la decisión arribada por la instancia de mérito, por lo que el recurso también deviene en IMPROCEDENTE en este extremo.

Comentario: No sustenta la configuración de “causalidad” la intención o voluntad del contribuyente, pues de lo contrario se permitiría incorporar deducciones por razones distintas a las que provocaron dichas deducciones. Bye bye “causalidad ilusa y elusiva”.

Alan Emilio Matos Barzola

Expositor Experto en materia Tributario Contable a nivel nacional

Experto en material procesal ante SUNAT, Tribunal Fiscal, Poder Judicial y el Tribunal Constitucional

II Programa de Especialización en Derecho Tributario y Contable en PERUCONTABLE HOUSE

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