STSJ CAT 1503/2014 Tribunal Superior de Justicia de Cataluña declara que la deducibilidad de los gastos ya no debe atender al criterio siempre conflictivo y retrògrado de gasto necesario

Alan Emilio en Ayacucho 2014
Alan Emilio en Ayacucho 2014

La Secciòn Primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, España, en una magistral sentencia recaida en el STSJ CAT 1503/2014 declara que la deducibilidad de los gastos ya no debe atender al criterio siempre conflictivo y retrògrado de gasto necesario.

En su fundamento jurìdico cuarto expresa el Tribunal que son principios generales en esta materia (TRIBUTARIA, IMPOSITIVA, FISCAL), seguidos invariablemente por la Sala en numerosas sentencias:

1.º) Que ha de estarse al concepto de «gasto contable» como el que se realiza para obtener los
ingresos, en suma el beneficio, superándose los criterios de obligatoriedad jurídica, indefectibilidad, etc. y los negativos de gastos convenientes, oportunos, acertados, etc, como contrarios al de gastos necesarios. No cabe ya estar al concepto siempre conflictivo y retrógrado de gasto necesario.
2.º) Que al margen de gastos groseramente desproporcionados, las sutiles distinciones como la de
gasto suntuario, inadecuado, oportuno, excesivo, etc., es decir, innecesario, implican una intromisión de la Hacienda Pública en la calificación y juicio crítico de la gestión empresarial, y, además, llevadas a su máxima expresión, implicó la deriva al concepto de liberalidades, de modo que todo lo que no era estrictamente necesario, era una liberalidad, silogismo que es sustancialmente erróneo.

3.º) Que en el procedimiento tributario la carga objetiva de la prueba recae sobre la Administración en
base, sobre todo, a la vigencia del carácter inquisitivo de este tipo de procedimientos.

4.º) Que ha de ser la Administración tributaria, la que por medio de los procedimientos específicos que
para ello le legitiman, y particularmente el procedimiento de las actuaciones de comprobación e investigación inspectoras, forme prueba de los hechos normalmente constitutivos del nacimiento de la obligación tributaria, verificado lo cual, la carga probatoria a tenor del artículo 114 de la Ley General Tributaria , se desplaza hacia quien aspira a acreditar que tales hechos son reveladores de otra relación distinta, cualesquiera sean las consecuencias tributarias que se deriven. La doctrina jurisprudencial viene admitiendo la validez del uso de las presunciones en el ámbito tributario, siempre que cualquier actuación no pueda acreditarse por pruebas de carácter objetivo; señalando la sentencia del Tribunal Supremo de 20 septiembre 2005 ” que la mencionada clase de pruebas indiciarias o de presunciones no sólo son idóneas sino que son, incluso, necesarias y, a veces, imprescindibles cuando se trata de acreditar la simulación, especialmente en lo que se refiere al
elemento subjetivo que la integra “.

Para la deducibilidad de los gastos, resulta pues exigible su correlación con los ingresos, de manera que aquellos coadyuven a la obtención de ingresos de la actividad empresarial desarrollada por la sociedad. Ha de partirse del principio que, salvo patente desproporción, no corresponde al sujeto pasivo probar la correlación de los gastos con los ingresos de la actividad más allá de lo que resulta de su declaración- liquidación y contabilización, por lo que habrá de ser la Inspección la que pruebe que, en contradicción con tal contabilidad, los gastos son ajenos a la actividad. La incertidumbre probatoria respecto de este extremo ha de perjudicar pues a la Administración, en virtud de las normas legales sobre la carga de la prueba, que no tienen otro alcance que el de señalar las consecuencias de la falta de prueba. No obstante, cumplida por la Administración tal carga de la prueba, debe ser el interesado quien peche con la carga de desvirtuar la prueba de adverso,
mediante la oportuna contraprueba o prueba de lo contrario, debiéndose añadir que en cada caso la carga de la prueba podrá ser modulada por la regla de la facilidad probatoria.

En suma la interpretaciòn debe ser sistemàtica en torno a la base financiera (antiguamente conocida como contable) sobre cuya base debe efectuarse el anàlisis tributario, a travès de la “armonización”, tesis que es impulsada en este portal, y compatible con la jurisprudencia chilena, colombiana, estadounidense, alemana y britànica.

Discrepo de muchas personas que idolatran el concepto de gasto necesario, dado que como lo señala el Tribunal de Cataluña, esa concepciòn es “retrògrada”, es decir “de la època de las cavernas”. Ustedes deciden, ingresan al 2014 o se quedan citando conceptos de la època de las cavernas que muchos enemigos de este portal idolatran.

Alan Emilio Matos Barzola

Especialista en Derecho Tributario y en Normas Internacionales de Informaciòn Financiera

El texto completo de la sentencia puede ser descargado en el siguiente enlace:

http://www.poderjudicial.es/search/doAction?action=contentpdf&databasematch=AN&reference=7002183&links=gastos&optimize=20140326&publicinterface=true

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